Salvemos el planeta. Siempre que he visto esa pegatina me he echado a reír.
Salvemos el planeta. Para qué. Y de quién. ¿De nosotros mismos?
Y Dios, ¿qué? ¿Puede ayudarnos? Creo que no.
Dios nos dio lo que tenemos para ver cómo lo utilizábamos.
Unas ratas en una jaula lo hubieran hecho mejor.